Statcounter

jueves, 20 de octubre de 2016

Intermedio con sonrisa


Haremos una pausa en la truculenta historia que os estoy refiriendo, para comentar algo agradable. Se trata de lo siguiente:
Unos de los momentos más esperados del día, para mi, son los que paso hablando por teléfono con mi nieto de seis años. Muchos kilómetros nos separan, pero escuchándole la voz puedo ver su divertida carita y sentirlo muy cerca. Esta es una de nuestras conversaciones.

Conversación resumida (de anteayer, sin ir más lejos)



Mi nieto me ha preguntado qué tal estaba. Le he dicho que bien, pero que la pierna izquierda estaba tontorrona y no me dejaba caminar. El ha soltado el clásico "¿por qué?".
- Son los años -le he contestado - si tuviera alguno menos hasta podría correr y todo.
- Yaya - ha añadido sin tardar y, estoy segura, sin inmutarse lo más mínimo - ya se lo que podríamos hacer.
- Dime, guapito, soy todo oídos.
- Vamos a hacer cosas de magia. Si quieres, tú puedes darme diez años tuyos y yo los pongo con los míos, se van de ti y vienen a mi. A mi me gustaría tener 16... ¿quieres que cambiemos diez o veinte años? 
- Mira, con diez ya me iría muy bien, porque seguro que lo de la pierna se me pasaría. Y para ti, tampoco iría mal, porque 16 es una edad preciosa, ¿te imaginas con 16 años? seguro que estarás guapísimo. Oye, ¿hay que pagar algo? eso debe costar dinero...
- No, es todo gratuito. Tienes que completar un papel con unas preguntas y nada más. Y firmar.
- Vale, perfecto. ¿Cuándo puedo hacer lo del papel y echar la firma?
- Ya te lo diré. Ahora tengo que pedirle a papé (su abuelo paterno) que me haga una varita mágica como la de Harry Potter, él trabaja muy bien la madera y la sabrá hacer bien.
- Estoy contenta con esta idea que has tenido, guapísimo. Muchas gracias por querer ayudarme. Esperaremos la varita mágica. Te quiero mucho.
- Yo también. Buenas noches, yaya. Besitos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada